Rechazo de la visa K-1

El amor no lo conquista todo. Como prueba adicional: las estadísticas de rechazo a novios/novias del Departamento de Estado. Según esas estadísticas, cada año son rechazadas aproximadamente 20.000 prometidos/prometidas que solicitan la visa K-1, esto sucede cuando van a la entrevista en la embajada. Esto es casi el 40% del número total de solicitante de visa K-1. Y aunque finalmente muchos de ellos pueden superar ese rechazo inicial, algunos no lo logran.

Razones comunes para la denegación de la visa K-1

Lo que es particularmente triste es que muchas de estas negaciones podrían haberse evitado en primer lugar con una preparación competente. Las denegaciones 221(g) realizadas por razones financieras del solicitante estadounidense, generalmente se superan con el tiempo. Pero las negativas basadas en preguntas sobre la legitimidad de la relación son mas difíciles de superar.

Sospechas sobre la relación — Durante los últimos 25 años de manejo de casos de visa de prometido/a, podemos decir una cosa con certeza: una vez que el cónsul sospecha que algo esta mal, se vuelve mas difícil superar esa duda. La investigación del cónsul en los casos de visas K-1 es simple: ¿es esta una relación genuina?, ¿realmente planean casarse y vivir como marido y mujer? Como se puede imaginar estas visas son un área propicia para el fraude. No es de sorprender que los cónsules estén muy atentos a la búsqueda de relaciones falsas. Los factores que influyen las negaciones incluyen:

  1. Falta de presentación en la petición y en la entrevista de evidencias sobre la relación;
  2. Fallas en la entrevista, incluida la imposibilidad de responder preguntas sobre el peticionario, generalmente como resultado de una preparación inadecuada de la prometida para la entrevista;
  3. Incapacidad para hablar el idioma con soltura;
  4. Sin antecedentes comunes (por ejemplo, étnico, religioso, cultural, educativo);
  5. Un breve periodo de cortejo antes de presentar la petición K-1 (por ejemplo, novias por correo, propuestas espontaneas después de una primera visita);
  6. Un peticionario estadounidense sustancialmente mayor (10 a 15 años) que su prometida;
  7. Una ciudadana estadounidense al menos 3–4 años mayor que su prometido (sí, hemos visto casos en los que esto se ha considerado un factor sospechoso);
  8. Las redes sociales o la información disponible públicamente reflejan discrepancias (por ejemplo, mostrar fotos recientes de la prometida con otro hombre de vacaciones), cuestionando la buena fe de la relación;
  9. El ciudadano estadounidense no visita a su prometida después de presentar la petición K-1, que un cónsul interpreta como una falta de compromiso por parte del ciudadano;
  10. Falta de comunicación entre las partes luego de la presentación de la solicitud;
  11. Un ciudadano estadounidense ha presentado previamente peticiones K-1 o de matrimonio;
  12. Un cónsul condescendiente que quiera “proteger” al solicitante de la visa K-1 a un estadounidense con una persona con pasado criminal o un solicitante de visa de prometida en serie;
  13. Un pasado de visa cuestionable o antecedentes de la prometida (pasó mucho tiempo en los Estados Unidos con su ex cónyuge que ahora vive en el país);
  14. Un cónsul condescendiente que quiere “proteger” al ciudadano estadounidense de un supuesto “buscador de oro” o estafador de tarjetas verdes (sí, después de una entrevista de 5 minutos, el cónsul puede pensar que sabe mas sobre la sinceridad de su prometida que tu, después de una relación de 2 años);
  15. Reunión inicial organizada por un tercero;
  16. El ciudadano estadounidense es amigo de la familia de la prometida (la sospecha es que el ciudadano hizo un “favor” o recibió dinero de la familia para traer a la prometida a los Estados Unidos con una visa K-1).

Solicitantes previos a la visa — Otro fenómeno reciente, son las verificaciones adicionales que los cónsules realizan para todos los solicitantes de visa. Una “flecha” en el “carcaj” consular: revisar las solicitudes de visa anteriores para asegurarse de que no hubo tergiversaciones. En el contexto de la visa K-1, esto surge a menudo si la prometida había recibido anteriormente una visa estadounidense. Por ejemplo, su novio estadounidense quería que lo visitara, pero pensó que sus posibilidades de recibir la visa B serían mayores si no revelaba el verdadero propósito de su visita, y por el contrario indicó que se va de gira por Nueva York. Recibió la visa B, viajó a los Estados Unidos para ver a su novio y regresó a casa. Posteriormente, el ciudadano estadounidense propuso y presenta la petición K-1. Cuando asiste a la entrevista para tal visa, se enfrenta y recibe una decisión de tergiversación de la Sección 212(a)(6)(C))(i): una prohibición permanente, que requiere una exención. O un cónsul investigador que se remonta a varios años anteriores para revisar en profundidad una solicitud de visa hecha incluso antes de conocer a su prometido estadounidense y, descubra una tergiversación en la solicitud. Sin piedad, el cónsul entra en un fallo de tergiversación 212(a)(6)(C))(i).

Después, el cónsul informa que hay una exención disponible. Pero el proceso de solicitud de exención no solo demora hasta un año, sino que la carga de demostrar dificultades extremas para el ciudadano estadounidense, en caso de que se niegue la exención, es muy elevada. Es muy posible que se le niegue a la prometida, lo que significa que no podrá mudarse a Estados Unidos. En resumen, nadie quiere viajar por el “camino” de la exención.

¿Qué se puede hacer para prevenir o desafiar los rechazos de K-1?, ¿Qué otras opciones hay?

Como puede ser, las intenciones sinceras no significan que su prometida recibirá la visa. De hecho, una alta de planificación y diligencia desde el inicio del proceso puede significar que su prometida no recibirá la visa, o al menos, experimentará un retraso de semanas o meses después de la entrevista, todo lo cual pudo haberse evitado.

Prevención del rechazo

  1. Preparación de pruebas. La fórmula para prevenir una negación de la visa K-1 no es complicada: cuanto más tiempo pasan las partes juntas y con sus familias; cuanto más se comunican entre sí; cuanto más se conocen el uno al otro; cuanto más indicadores haya de una relación real (por ejemplo, envío de flores por cumpleaños); y cuanta más evidencia se compile y presente, mayor será la probabilidad de éxito.
  2. Preparación de la entrevista. La entrevista es fundamental y también la parte mas estresante del proceso. Para prepararse para la entrevista, la prometida debe estar familiarizada con los documentos presentados y pasar por una entrevista simulada con anticipación para que se sienta cómoda y consciente de qué esperar en la entrevista. No hace falta decir que no poder responder preguntas sobre el ciudadano estadounidense se refleja mal en el solicitante de la visa.
  3. Compromiso de las partes entre sí. El ciudadano estadounidense puede tener limitaciones financieras o de tiempo, no poder pagar o tomarse un tiempo libre del trabajo después de presentar la petición o asistir a la entrevista de visa. Pero el ciudadano estadounidense que puede visitar a su prometida o asistir a la entrevista de visa muestra un fuerte compromiso. A veces es este apoyo y compromiso intangible lo que significa más que la evidencia presentada. Si el ciudadano estadounidense asiste a la entrevista, puede responder cualquier pregunta del cónsul, demuestra el apoyo a su prometida y así ella se sentirá mas cómoda asistiendo a su entrevista.
  4. Análisis de solicitudes de visa anteriores. Si su prometida recibió una visa estadounidense antes, es absolutamente imperativo que revise o reconstruya la solicitud de visa lo mejor posible. ¿Cuál fue el propósito de la visita anterior? ¿Cuál fue el verdadero propósito? ¿Cuánto tiempo se quedó? ¿Cuál era su situación personal, laboral, familiar y económica en el momento de la solicitud?

Podemos representar al ciudadano estadounidense durante todo el proceso o brindar consultas durante el mismo. Podemos revisar el historial de visas y realizar una entrevista simulada a la prometida. ¿Qué se le pedirá?, ¿Qué se puede hacer para reforzar el caso?, ¿Qué anticipar?, ¿Cómo causar una buena impresión en la entrevista?, ¿Cómo responder a preguntas difíciles?, ¿Cómo vestir? El consejo de un tercero puede ser de gran ayuda para aliviar la ansiedad y abordar cualquier diferencia. Como señaló, solo tiene una oportunidad de causar una primera impresión.

Tratar con 221(g)

Si el cónsul solicita información adicional sobre la relación o busca investigar la misma, el ciudadano estadounidense en particular debe ser proactivo al abordar cualquier inquietud que tenga el cónsul. ¿Es la solicitud una formalidad (por ejemplo, una carta actual del empleador) o cuestiona la naturaleza misma de la relación? Si es lo ultimo, la respuesta inclinará la balanza hacia un lado u otro: ¿su prometida recibirá la visa o no? Incluso si el cónsul no solicita información adicional, pero se toma un tiempo de 221(g), no se prohíbe al ciudadano estadounidense presentar evidencia adicional para abordar posibles sospechas o preocupaciones del cónsul. No hacer nada y esperar lo mejor es una estrategia para el fracaso.

Manejar la decisión de inadmisibilidad

Si el cónsul considera que la prometida es inadmisible por otra razón, como por una tergiversación pasada, se debe contratar inmediatamente a un abogado. Debería evaluarse legalmente si la decisión del cónsul fue correcta. Debe recordarse que cualquier tergiversación pasada tuvo que haber sido “deliberada” y “material”. Por ejemplo, si hubiera recibido la visa al haber revelado honestamente que planeaba reunirse con su novio estadounidense, entonces la tergiversación no puede considerarse material. Tales decisiones consulares pueden estar listas para ser impugnadas con una solicitud de reconsideración. Si la decisión es legalmente correcta, se deben emprender los preparativos para presentar una solicitud de exención, lo que puede demorar entre uno y dos meses.

Manejo de la petición K-1 remitida a USCIS

Si el cónsul remite la petición a USCIS debido a sospechas sobre la relación, lo más probable es que la petición “muera” allí debido a su validez limitada. Pero si el cónsul sospecha sobre la sinceridad de las intenciones de la prometida en el extranjero, es posible que la haya señalado por un hallazgo de P6C. Esto significa que, si no se hace nada para abordar las sospechas del cónsul, la próxima vez que solicite una visa, en cualquier contexto, se le puede imponer una prohibición permanente por una tergiversación material.

Por eso es fundamental que el ciudadano estadounidense actúe tan pronto como se entere de la devolución de la petición. Podría intentar desafiar esto directamente con el cónsul, presentando nuevas pruebas o una explicación; enviar una nueva petición de prometida a USCIS; o casarse con su prometida y presentar una petición de inmigrante. En cualquier caso, dicha acción debe realizarse en consulta con un abogado.

En resumen, un cónsul puede cambiar su vida y la de su prometida. Para ayudar a evitarlo, comuníquese con nosotros — sin importar en qué etapa del proceso se encuentre.